Arroz con leche sin lactosa
Ser intolerante a la lactosa no tiene porqué privarte de este maravilloso postre.
Aunque esta receta tiene sus orígenes en Asia, desde donde se difundió a Europa y desde aquí a América debido al comercio y la emigración, tiene mucho arraigo en la cocina asturiana y es el broche perfecto de cualquier comida. Su elaboración es sencilla y puede servirse frio o templado.
Como curiosidad te contamos que En Finlandia, conocido como Joulupuuro, es uno de los platos tradicionales de su gastronomía navideña, sirviéndose como desayuno del día de Nochebuena.
Por eso te traemos unaalternativa sin lactosae igual de deliciosa, para que no renuncies a tu postre favorito. Las leches vegetales tienen un alto contenido en vitamina B, fibra, proteínas, sodio y potasio. Además, al estar libres de lactosa y colesterol, están especialmente indicadas para personas que sufren de problemas intestinales o estomacales como las intolerancias, el estreñimiento o el colon irritable. Pero es importante su elección, busca aquellas que no tengan azúcares añadidos, conservantes o saborizantes artificiales, etc. y si además son ecológicas te aseguras de que están libres de modificaciones genéticas (NO GMO) y que han sido cultivadas sin pesticidas, herbicidas artificiales.
INGREDIENTES:
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- 1 litro de bebida de avena o cualquier otra bebida vegetal* de tu elección.
- 100 g de arroz*
- 75 gramos de azúcar* (se puede sustituir por edulcorante*)
- 1 rama de canela*
- 1 cuchara sopera de canela molida*
- 1 cuchara sopera de margarina
- 2 mandarinas
ELABORACIÓN:
Lo primero que haremos será enjuagar el arroz hasta que deje de soltar restos blancos.
Mondaremos las mandarinas con cuidado de no coger la parte blanca para que no amargue y cortaremos la corteza en varios trozos.
Pondremos en un cazo al fuego la leche de avena, o la que hayamos elegido, el arroz, la canela en rama y la piel de las mandarinas y cocemos a fuego lento durante 40 minutos, removiendo de vez en cuando y con cuidado de que no se nos pegue.
Pasado este tiempo añadiremos el azúcar (o edulcorante) y la margarina. Removemos durante unos 5 minutos, en los que veremos que el arroz con leche se va espesando. Ten en cuenta que al enfriarse se espesará más, así que lo dejaremos algo liquido.
Apagaremos el fuego y retiraremos la rama de canela y las pieles de las mandarinas.
Repartimos la mezcla en varios cuencos y dejamos enfriar. Cuando ya no esté caliente lo llevaremos a la nevera y dejaremos que repose durante un par de horas.
Antes de servir, el toque final: espolvoreamos un poco de canela en polvo por encima y ¡a disfrutar!