Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar de ser alérgico o intolerante?

Una de las preguntas más frecuentes entre las personas con alergias o intolerancias alimentarias es: “¿Puedo volver a tolerar este alimento algún día?” o “¿hay pruebas para saber si ya no soy alérgico?”.
La respuesta no es única, porque alergias e intolerancias no son lo mismo, y su evolución también es diferente.

– Alergia alimentaria

¿puede desaparecer?
La alergia alimentaria implica al sistema inmunitario, que reacciona de forma exagerada frente a un alimento concreto. En algunos casos, especialmente en la infancia (como alergia a la leche o al huevo), la alergia puede desaparecer con el tiempo. En otros, como ciertas alergias a frutos secos o marisco, suele persistir.
Casi el 20% de los niños superan su alergia al llegar a la edad escolar.

¿Se puede comprobar?
Sí, pero nunca por cuenta propia. La reevaluación debe hacerse siempre bajo supervisión médica y puede incluir:

  • Pruebas cutáneas (prick test)
  • Análisis de sangre (IgE específica)
  • Pruebas de provocación oral controlada (la más fiable, pero también la más delicada).

Estas pruebas permiten valorar si el sistema inmunitario sigue reaccionando o si existe una tolerancia parcial o completa.

– Intolerancia alimentaria: una situación diferente

Las intolerancias no implican al sistema inmunitario, sino dificultades para digerir o metabolizar ciertos alimentos (como la lactosa o la fructosa). En estos casos, la tolerancia puede cambiar con el tiempo, dependiendo de:

  • El estado del intestino
  • La cantidad consumida
  • La forma de preparación del alimento. Algunas alteraciones digestivas, como SIBO o disbiosis, causan intolerancias. Y cuando se alivia la alteración de origen, la intolerancia desaparece.

¿Existen pruebas?
Sí, como test de aliento (por ejemplo, para lactosa o fructosa) u otras pruebas digestivas. En ocasiones, se recomienda una reintroducción gradual y controlada
para evaluar la tolerancia real.

Cuidado con los test no validados

Es importante tener precaución con pruebas comerciales que prometen detectar o “curar” alergias o intolerancias sin base científica. Test de IgG, análisis capilares o métodos alternativos no son fiables para diagnosticar ni confirmar la desaparición de una alergia.

Nunca hagas pruebas por tu cuenta

Aunque exista la sospecha de mejora, reintroducir un alimento sin supervisión médica puede ser peligroso, especialmente en alergias, donde una reacción grave
puede poner en riesgo la vida.